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Del mocha orejas al mocha manos, la apología del delito

 

ubi societas, ibi ius; donde hay una verdadera sociedad, allí seguramente hay un derecho.

A nivel federal y en cada una de las legislaciones penales locales, existe un delito que se puede cometer con el lenguaje y las palabras; éste se identifica como apología.

La apología se encuentra definido como “el discurso hablado o escrito en defensa o alabanza de personas o cosas”. (1)

La apología como delito y consecuencias jurídicas, lo identificamos como “la exaltación pública o justificación de un acto calificado como delictivo, o de una conducta igualmente sancionada penalmente”,  (2)

De las anteriores definiciones podemos percatarnos que en realidad no hay una distinción entre derecho y moral.

Conforme al derecho anglosajón, el término específico de law, (ley), se refiere únicamente a lo establecido, sugiriendo que los individuos consideremos nuestra conducta en base a la  realización positivista; esto quiere decir que haya la separación entre la moral y el derecho, situación que nos ha llevado a un formalismo apartado de la realidad humana, pero aún el positivismo más exacerbado fracasa si es imposible hacerlo respetar.

Sin, duda, el concepto Derecho, que es más que el law,  toma como anhelo posible la justicia, en el intento de realizar lo que la colectividad considera justo en un determinado momento, por lo que al caso es válido invocar los praecepta iuris del derecho romano, que pretenden resumir todos los deberes que el derecho objetivo impone al hombre (honeste vivere, alterumnon laedere, suum cuique tribuere), y que son: el vivir honradamente, no lesionar los intereses de los demás y atribuir a cada uno lo suyo

Lo anterior es prácticamente imposible lograr hoy en México, sumidos en un infierno de acontecimientos terribles, nuestro país es el hit parade del crimen a nivel mundial.

El 24 de abril del 2018 se publicó en el sitio de internet de HuffPost News, la noticia de que en Yautepec, Morelos, se hallaron 3 cuerpos; 2 sin manos y uno desmembrado, los cuales fueron abandonados los días 23 y 24 de abril de este año. (3)

Ese mismo día 24 de abril, se publicó la noticia de que sicarios en Acapulco Guerrero, escribieron en unas cartulinas “Ya lo dijo el Bronco”, mismas que dejaron junto a restos humanos. (4)

Hoy 2 de mayo del 2018, se publicó la noticia en diversos medios electrónicos y escritos respecto a la amputación de una mano que sufrió el ex rector de la Universidad Popular de la Chontalpa, Ramón Figueroa Cantoral, en un asalto en la carretera Villahermosa- Teapa.

 

El mocha orejas

Daniel Arizmendi López, hombre de crueldad insuperable, conocido como “el mochaorejas” por la costumbre de mutilar las orejas de sus víctimas para presionar a sus familias a pagar grandes cantidades de dinero a cambio de no hacerle daño al secuestrado.

Daniel Arizmendi secuestró y mutiló a más de 180 personas entre 1995 y agosto de 1998 periodo en que se especula que cometió más de 21 secuestros, al menos 3 terminaron en asesinato.

Daniel Arizmendi López fue sentenciado, el 22 de agosto de 2003, a 50 años de prisión por los delitos de privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro, delincuencia organizada, posesión de armas de fuego y homicidio calificado.

 

El mocha manos

Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón dijo en una de sus intervenciones en el primer debate presidencial 2018;  “tenemos que mocharle la mano al que robe”.

Esta afirmación, no es chusca ni debemos tomarla a la ligera viniendo de un hombre de poder que hablaba públicamente.

Suficiente desprestigio tenemos ya los mexicanos en el mundo para que un sociópata como Heliodoro nos venga a mostrar que en méxico todos tenemos los mismos pensamientos que él, pues su primea palabra es demoledora; “TENEMOS”.

NO señor Jaime Heliodoro, ¡NO TENEMOS!, no nos embarre en sus fantasías perversas, asuma sus palabras y hágase responsable de sus desviaciones, yo no tengo y la mayoría de los mexicanos no tenemos, no queremos y no deseamos mocharle la mano a nadie, aunque roben, porque  hablando bajo el positivismo jurídico, tal conducta está prohibida y hablando bajo el ius naturalismo, eso constituye una depravación de la conducta humana, patologías todas que padecen nuestros gobernantes que han provocado el estado de violencia que sufrimos para  infundirnos miedo y hacernos manejables, ese es al final el asunto, ya que al igual que el “mochaorejas”; el “mochamanos”, pide rescate a toda la sociedad, para no cometer sus atrocidades.

 

La normalización de lo brutal y violento

Al igual que Daniel Arizmendi, Jaime Heliodoro, mejor conocido como “El Bronco”, son hijos del mismo sistema de poder corrupto e ineficiente que prevalece en nuestro país, y podemos establecer en ambos sujetos ciertos parámetros que los emparejan.

Ambos son sumamente hábiles y audaces para mentir, son perversamente narcisistas, no están locos pues tienen perfecta conciencia del bien y del mal  y deciden consiente por el mal y lo hacen público, e incluso les gusta y los disfruta, si no vuelva Usted a ver el debate donde intervino Heliodoro y vera como existe en su rostro placer al decir que cortará manos, tal como Daniel obtenía mucho placer en cortar orejas.

 

De Daniel, afirmaron los psiquiatras de la policía, que se vincula sentimentalmente con los objetos, a diferencia de las personas, con quienes los vínculos son utilitarios, “de negocios”. “Nunca ha mostrado amor hacia persona alguna, excepto hacia él mismo y sus armas de fuego”; lo mismo podemos decir de Jaime Heliodoro que se vincula con la ambición de poder y las personas solo son el medio para su ambición, solo significamos un número, un voto, una cosa para usar.

 

Jaime Heliodoro  es un narcisista, tiene sentimiento de grandeza, egocentrismo extremo, ausencia notable de interés y empatía por los otros, aunque está ansioso por obtener admiración y aprobación. En síntesis, tiene una alta opinión de sí mismo, pero sobre todo una inmensa necesidad de reconocimiento, si alguien lo puede entender muy bien es Daniel Arizmendi.

 

La Ley

Nuestra Constitución en su artículo 22 establece:

“Quedan prohibidas las penas de muerte, de mutilación, de infamia, la marca, los azotes, los palos, el tormento de cualquier especie, la multa excesiva, la confiscación de bienes y cualesquiera otras penas inusitadas y trascendentales…”

 

Así mismo el Código Penal Federal señala como delito la Provocación y Apología de éste o de algún Vicio que en su artículo 208 ordena

“Al que provoque públicamente a cometer un delito, o haga la apología de éste o de algún vicio, se le aplicarán de diez a ciento ochenta jornadas de trabajo en favor de la comunidad, si el delito no se ejecutare; en caso contrario se aplicará al provocador la sanción que le corresponda por su participación en el delito cometido.”

 

Tal vez vaya siendo necesario que figuras públicas respondan por sus actos y sus palabras ante la justicia.En México estamos hastiados de sujetos de poder con falta de sentimiento de culpa, crueles, cínicos, frívolos y sociópatas; las herramientas legales están, falta la voluntad.

 

 

  1. Diccionario para juristas de Juan Palomar de Miguel
  2. diccionario de derecho de Rafael de pina vara.
  3. https://www.huffingtonpost.com.mx/2018/04/24/bronco-esto-es-lo-que-quieres-cortan-las-manos-a-dos-personas-en-puebla_a_23419249/
  4. http://www.milenio.com/policia/acapulco-guerrero-cortan-manos-mochan-extorsionador-bronco-noticias_0_1163283771.html